31 ago 2008
Amo a mis dos Sempais [FanFic]
Categoría: One-piece Personajes: Zorro, Sanji, Luffy
Serie: Adaptaciones de amor
Género: Yaoi
Clasificación: no -16 años
Advertencia: Lemon, violación.
Capítulo: One-shot Finalizado: Sí
Resumen: Luffy es incapaz de escoger entre sus dos amigos y al aceptar salir con ambos ellos se enfadan y deciden castigarlo.
Basado en el manga ‘Youkubari Wa Damenano’ de Hoshino Lily.
Nota: Pertenece a la serie 'Adaptaciones de amor' donde los fanfics son adaptacione de mangas de famosos creadores.
— ¡Luffy!—llamaron al pelinegro.
—Ah, ¡¡Zorro-sempai!! ¡¡Sanji-sempai!!—exclamó al ver a los dos caminando hacia él.
—Hey
—Buenos días, Luffy—le saludó el rubio.
—Ah buenos días—saludó el chico-goma con una inclinación.
— ¿No es adorable, Luffy? El que te lleves tan bien con dos chicos así—le dijo la pelirroja que lo acompañaba, viendo alejarse a los dos jóvenes.
—Ah… eso es porque fuimos juntos a la escuela de pequeños…
— ¿Sólo por eso?—preguntó extrañada.
—Parece que te llevas bien con ellos—le dijo el de nariz larga que también iba con ellos.
—Todo el mundo lo dice “porque solo con Luffy”—inquirió la pelirroja observándole.
— ¿No se pondrán celosas? Sus fans…—rió el de nariz larga.
—Ehh- eso será molesto ¿no?—el pelinegro tenía una sonrisa ingenua en la cara.
—“Hhm… me pregunto si estarán celosas…”—pensaba el chico de goma, llevando dos paquetes bastante grandes en brazos.
—Deja que te ayude—le dijo Zorro cogiendo el paquete de arriba.
— ¡¡Zorro-sempai!! Lo… lo siento…
—No pasa nada. Tengo que hablar contigo de todas.
— ¿Es?—preguntó confuso el chico de goma.
—Mira…—Zorro acercó el rostro al del menor hasta apenas unos centímetros— ¿Quieres… que salgamos juntos?
— ¿Eh?—Luffy estaba muy sorprendido por la propuesta.
— ¿No quieres?
— ¡N-no! No es eso…—Respondió apresurado, con el rostro algo sonrojado.
—Me alegro…
En la comida Luffy estaba pensativo sin enterarse de lo que pasaba a su alrededor.
—Parece que estés en otro mundo—le dijo el rubio sentándose a su lado.
—Ah, Sanji-sempai —contestó aun en las nubes.
—Si algo te preocupa me lo puedes contar si quieres—le dijo con una sonrisa.
—Lo siento, no hace falta que te preocupes por mi—contestó con una inclinación de cabeza.
—Está bien, pero si se trata de las preocupaciones de alguien que me gusta, no me molesta saberlo—le dijo como si nada.
— ¿Eh…?—al fin Luffy bajó de las nubes.
—No debería… ¿haber dicho eso?—preguntó sonriente el rubio.
—No, ¡¡No es eso!! Me alegro…—respondió rápidamente temiendo que lo malentendiera.
—Entonces… salgamos juntos.
—Ahh… ¿Qué debo hacer?—suspiraba el chico goma con la cabeza enterrada entre sus brazos, tumbado sobre la mesa en la escuela—les dije que sí a los dos… pero… me alegra…
De pronto los ojos de Luffy fueron vendados desde atrás y después fue golpeado en el estomago dejándole inconsciente. Las palabras de sus amigos “¿no estarán celosas?” resonaban en su cabeza y repetía una y otra vez “sempai”. Cuando despertó encontró que estaba de pie, con los brazos atados a una columna.
—Que… ¿Qué es esto?—se preguntaba intentando soltarse.
Escuchó la puesta abrirse, miró a al frente y una sonrisa se dibujó en su rostro.
— ¿estas bien? ¿Luffy?—pregunto Sanji entrando en la habitación.
—¡¡Sanji-sempai!! ¿¡Has venido a ayudarme, no!?—preguntó Luffy sintiéndose ya salvado.
—No—contestó simplemente el otro.
— ¿¡Eh!? ¡¡Zorro-sempai!!—el chico goma vio en la puerta también al peliverde.
— ¿Estás bien Luffy?—le preguntó sonriendo—la idea era no golpearte mucho, me preocupé ya que has pasado mucho tiempo inconsciente.
—Pero gracias a eso fue fácil atarte—añadió el rubio con una sonrisa mayor.
—Ah… ahhh hmm…—el pelinegro comenzó a llorar sin entender lo que estaba ocurriendo.
—Luffy, le dijiste a Zorro que saldrías con él—el rubio le acarició la mejilla—acordar salir con dos personas a la vez… ¿Qué planeabas hacer?
—Es cruel jugar así con la gente—se quejó el peliverde.
—No… ¡yo no quería! No quería…—gritó el pelinegro.
—Nos has hecho daño. Y por eso te vamos a castigar—dijo el rubio con perversa sonrisa.
—Prepárate Luffy.
—No… ¿Qué?
Zorro se puso tras el joven y Sanji de frente comenzó a quitarle la corbata del uniforme.
—Luffy, tu cintura es tan fina…—le dijo Zorro, sujetándole por ella para que no se moviera.
—Está bien, no te haremos daño—le decía Sanji mientras le desabrochaba la camisa
—Empecemos…
—Que mono, sus pezones son rosas…—exclamó con una risita el rubio.
—Ah… ah ah…—el menor temblaba con una expresión de terror en el rostro.
—Que mono eres Luffy. Solo con quitarte la ropa ya estás así…—decía Sanji observando y acariciando los pezones erectos del chico de goma.
—No…
—Entonces… me pregunto si también será de color rosa aquí…—dijo Zorro bajándole los pantalones junto con la ropa interior.
—¡¡Ah!!—El miembro del pequeño ya estaba erecto—No… no miréis…
—Que… ¿ya estas así, Luffy?
—Justo como pensé, también es de color rosa.
Decían observando el cuerpo del menor, quien no dejaba de llorar y temblar.
—Zorro, ¿Qué prefieres?—le preguntó el rubio.
—Yo prefiero detrás.
—Entonces, yo delante.
— ¿……?—el pelinegro no entendía de lo que estaban hablando.
—No hagas que se corra muy rápido.
—Ya lo sé.
—Ah…—cuando lo entendió sintió aun más miedo.
Sanji comenzó a lamer su erección mientras Zorro lamía su entrada. El pelinegro gritaba y gemía, les rogaba que pararan, sentía espasmos en su cuerpo y sensaciones muy extrañas, nuevas para él.
—No… se siente raro… es… raro…
—Está bien si se siente extraño—le dijo el rubio lamiendo sus pezones—tan pronto estás tan mojado…
—Ya estás en este estado… no te dejaremos correrte aun—Zorro lubricaba su entrada y la dilataba con un par de dedos mientras el menor gemía sin poder contenerse.
—No… no te muevas estando dentro—le pedía el chico goma con su rostro carmesí.
—Que sonido más increíble, no hace falta que te aguantes—le decía sin dejar de mover los dedos en su interior, con una perversa sonrisa en la cara.
—Zorro—le llamó el rubio.
— ¿Sí?
Echaron a piedra papel y tijera y fue Zorro el que perdió, poniendo mala cara. Sacó los dedos del interior del menor provocando un fuerte grito en este.
—Luffy… sube las caderas…—fue ahora el rubio el que se puso detrás.
— ¿Sanji-sempai…?
El mayor sacó su miembro y lo acercó a la entrada dilatada.
—Que…caliente… ah…—decía el pelinegro con los ojos cerrados.
Sanji lo penetró disfrutando de los fuertes gemidos del menor.
—Increíble… que suave…—decía sonriente—Zorro, no pasará nada si los dos estamos así.
— ¿Así que no estaba mal desde el principio?—se quejó con cara de enfado.
—Está bien, está bien. Mira, no importa si es Luffy o la parte de atrás, le gusta igualmente—le dijo levantando las piernas del menor para que el otro tuviera una buena vista de la entrada siendo penetrada.
—No… hmm…—se quejaba el pelinegro al sentir como el rubio abría más su entrada con los dedos—sem…pai… …… quie-ro… ayúdame…—rogaba con las lágrimas deslizándose abundantemente por sus mejillas.
—Lo siento, no puedo aguantar más—se disculpó desabrochándose la cremallera del pantalón.
—Ah… ah…
—Hagámoslo.
El pequeño fue penetrado por Zorro también y sintió un profundo dolor.
—Nn ah haa ¿Eh?—el pelinegro se vino, con una cara de pánico—ah… ni hablar ¡¡No!! ¡¡No!! Ah!
—Luffy ¿te has corrido sólo porque te la ha metido dentro?—le preguntó el rubio.
—Es increíble Luffy, tan erótico y tan lindo.
—Se… sempai… te quiero…—dijo temblando sin dejar de llorar.
— ¿Cuál de los dos?—le preguntaron a la vez.
—Cualquiera de los dos. Cualquier sempai… lo siento, me gustáis los dos—les contestó deseando que lo entendieran.
—Entre nosotros dos…
—No puedes elegir…
—No lo puedes evitar supongo…
—Bueno, entonces serás amado por nosotros dos.
—De esta forma…
—Siempre… siempre, por nosotros dos…
Le dijeron ambos, abrazándole y dándole tiernos besos, mientras el pequeño sonreía feliz.
30 ago 2008
A pair of lovers [FanFic]
Categoría: Naruto Personajes: Sasuke X Naruto
Serie: Adaptaciones de amor
Género: Yaoi
Clasificación: no -16 años
Advertencia: Lemon
Capítulo: One-shot Finalizado: Sí
Resumen: Sasuke a recogido a un "gatito" de la calle, más bien de su bar habitual, donde lo conoció, llamado Naruto, el cual se ha convertido en su amante ocasional sin ningún sentimiento de por medio... O eso cree en un principio.
Basado en el manga 'A pair of lovers' de Minami Haruka.
Nota: Pertenece a la serie 'Adaptaciones de amor' donde los fanfics son adaptacione de mangas de famosos creadores.
~ Por el momento estoy criando un “gato” gigante. Aunque no sé de donde viene. He tenido a mi hermoso “gato” por bastante tiempo ahora.
—Ey, Naruto, almorcemos juntos—dijo Sasuke fumando un cigarrillo, observando a su “gato” desde el marco de la puerta.
—Ah…—el rubio se desperezó y se quitó la colcha de encima, quedando desnudo ante los ojos del pelinegro— Buenos días Sasuke—le sonrió con mirada provocadora.
~ Hace una semana conocí a este chico, Naruto Uzumaki. Lo conocí en mi bar usual. Él me invitó…
—Ah, puedo oler el aroma de un buen café. Sasuke-san ¿tú lo hiciste?—el rubio se incorporó en la cama sin pudor alguno y olisqueó el ambiente.
—Sí, últimamente soy adicto a la marca Bonka—el pelinegro se sentó sobre la cama a su lado y observó a su compañero.
— ¿En serio?—Naruto le miró fijamente con deseo.
~ Poco después traje este gato a mi segunda casa. La compré exclusivamente para mi segunda vida. Después de disfrutar del sexo con él, la mañana siguiente me enteré de que no tenía un lugar donde vivir. Ahora vive conmigo. Y desde ese día he tenido una vida sexual grandiosa.
Naruto rodeó los hombros del pelinegro con los brazos y lamió su labio inferior. Se besaron entrelazando las lenguas con suaves gemidos del rubio.
—…Ey… Naruto…—el rubio se puso de rodillas juntándose más al pelinegro, sin dejar de besarlo y lamerlo.
~ Pero pienso, de vez en cuando es bueno jugar estos juegos. Y además…
— ¡…Amargo! Sé que te gusta el café negro—Naruto dejó de besarle para sacar la lengua, no muy agradado por el sabor.
—Eso te despierta ¿o no?—le sonreía el otro.
—Sí, ¿pero sabes Sasuke-san?—el rubio le sonrió pícaramente—Hay un mejor método para despertarte…—se acarició la erección que ya había surgido en su entrepierna.
— ¡Estás tan activo en la mañanas…!—rió suavemente el pelinegro mirándole de lado—después de una noche entera de hacer el amor aun quieres…
— ¡Es porque eres muy bueno!—se puso de rodillas sin dejar de acariciarse, dejando que el otro le viera bien—Solo recordar me pone duro… podemos hacerlo… ¿por favor?—llevó una mano hasta la entrepierna del otro y la frotó— ¡Ah!... ¡Sasuke-san también la tiene dura!—rió complacido.
— ¿Qué esperabas? Después de darme un beso francés tan apasionado—Naruto le bajó la cremallera de los pantalones liberando su duro miembro.
El rubio acarició con la punta de los dedos la erección de su amante y la lamió de abajo a arriba, emitiendo suaves gemidos, mientras el otro lo observaba excitándose cada vez más.
—Pienso que hoy también llegaré tarde—dijo Sasuke sonriente.
—Yay ¡Es bueno escuchar eso!—dio un dulce beso a la punta de la erección.
— ¿Quién te enseñó estas cosas?—Sasuke acarició los labios calientes del rubio. Naruto seguía acariciándose su propia erección, que ya estaba empapada, con las piernas bien abiertas—Tienes un cuerpo muy erótico—le dio un mojado beso francés de nuevo, acariciando su rostro.
Sasuke se colocó encima de él, rozando ambas erecciones.
—Ah… bien…—suspiraba Naruto con la respiración algo acelerada—Más… pon el tuyo en el mío… Ahn… ¡bien!—Sasuke masturbó ambas erecciones juntas, goteando ya.
—Te vendrás antes de que pueda entrar en ti… si continuas moviendo tus caderas así…—sonrió Sasuke, poniendo su mano libre en una de las nalgas del rubio.
—Puedes hacerme venir… a mi parte delantera le gusta tu estilo—jadeaba Naruto temblando.
—En verdad. El tuyo parece feliz. Tu pene ya está listo totalmente…—Sasuke empujó con un dedo la punta de la erección.
—Ah… ¡¡Ahnn!!—Naruto se vino con un último y fuerte gemido en la mano de su amante.
—Parece que recogí a un gato con malos hábitos.
—Haa…
—Creo que… ¿Es este tu punto débil Naruto?—le preguntó el pelinegro sonriente mientras el otro temblaba, intentando controlar su respiración.
— ¡Aah! N… no solo si juegas con él… si te mueves dentro de mí… puedo sentirme tan bien que perderé la conciencia—Naruto acariciaba la punta goteante de su todavía erecto miembro mientras Sasuke masajeaba sus genitales.
— ¿En verdad? Tendré que intentar eso esta noche, ya que lo sé…—lamió el semen que había quedado en sus dedos.
—…Uh…—Naruto estaba muy sonrojado y se frotaba el miembro mojado.
—De nuevo estás duro. Es muy fácil hacer que te excites Naruto—rió el pelinegro dándole un pequeño beso, inclinándose de nuevo sobre Naruto, que se abrazó a su cuello.
—Eso es por ti. Tus palabras son muy eróticas… y ahora podrías… ¡poner tu cosa hasta dentro de mí…!—le pidió acariciándose la entrada.
—No es necesario darse prisa—comenzó a penetrarlo despacio observando su rostro, haciendo crujir la cama.
— ¡Ah…!
— ¿Ves? Pondré todo de mí dentro de ti…—empujó fuertemente sujetándole los muslos con las manos mientras Naruto gemía alto y se abrazaba a su cuello.
— ¡Uah…! ¡Ah…! ¡Ah…!—Sasuke le dio un dulce beso en la mejilla sin dejar de penetrarlo una y otra vez—ha… ah… ¡Sasuke-sa…! Ahora… me vengo…
Ambos se corrieron a la vez, el pelinegro en el interior del rubio y este entre sus vientres.
— ¡Ey! ¡Sasuke! En serio. ¡Eres un descarado al venir tarde tres días seguidos!—le dijo su hermano cuando llegó a la oficina.
—Tengo razones importantes…—contestó algo temeroso, con un cigarrillo entre los labios intentando sonreír.
— ¿Es eso tan importante que molestarás a tu hermano mayor? ¿Quién crees que es la persona más importante en la compañía? ¿Hm?—gruñó Itachi enfadado, quitándole el cigarrillo de la boca.
—En verdad… ¡¡lo siento!! Jajaja—intentó reír como si nada pero no le salía.
—Sr. Uchiha, no se enfade tanto, tómelo con calma…—dijo el joven Deidara sonriente—ya sabe que Sasuke-san no es el tipo de persona que llega tarde, debe tener razones personales para llegar tarde tan seguido—le explicó agarrándose al brazo del mayor.
—…Sí, tienes razón…—contestó este mirándolo sobresaltado.
— ¡Uff! Muchas gracias Deidara-kun…—pensó Sasuke sintiéndose salvado por los pelos.
—Has conocido… ¿a una buena persona?—preguntó el rubio con una risita.
— ¿Eh?—Sasuke se quedó con cara de sorpresa y con el cigarrillo a punto de caérsele.
—He escuchado que no has estado en casa por una semana. ¿Tal vez es porque estás viviendo con alguien en tu segunda casa?—preguntó Deidara.
—Sí, algo así…—contestó sintiéndose pillado.
— ¿En verdad? Entonces tú… estos tres días que has llegado tarde… ¿Es porque has tenido sexo hasta el amanecer?—preguntó Itachi con cara tenebrosa, levantando la barbilla del menor.
—Lo siento, hermano.
— ¡Qué extraño! Tú teniendo una relación duradera… ¿Cómo está él? Tengo mucho interés—le susurró algo contento, dejando al otro sin palabras por su cambio tan radical de humor.
—No puedo decirte nada acerca de él… solo se su nombre—contestó pensativo, dando una calada a su cigarrillo.
~ Me doy cuenta ahora… que no hemos hablado de nuestras vidas para nada…
— ¿¡Qué es eso?! ¿Dejas a un extraño vivir contigo?—preguntó Itachi confundido.
~ Todos los días. Solo estoy con Naruto y me gusta abrazarlo cuando se me acerca. …Pero su calidez, todos los días me hace sentir muy bien.
— ¿…Naruto?—Sasuke salió de su auto y vio al rubio sentado al pie de las escaleras de su apartamento.
— ¿…Ah?—Naruto le vio y se levantó veloz.
— ¿Por qué estás esperando aquí afuera?
— ¡Bienvenido a casa! Perdón, salí de casa un momento…—se acercó al confuso Sasuke—La puerta tiene un seguro automático. Así que cuando regresé no pude volver a entrar…
—Ah. Lo siento. Olvidé darte una llave.
— ¿Eh? ¿Una llave?—preguntó sorprendido el rubio.
—Cuando salgas lleva esto contigo—le dijo entregándole una llave.
—… ¿En serio? ¿Estás seguro de que quieres que tenga esto, aunque acabamos de conocernos?—preguntó dudoso.
— ¡Claro! No me importa. Además no tengo nada de valor en esa casa. ¡Vamos entremos!—le cogió por el hombro caminando hacia dentro.
—No quería decir eso… pero… —se apartó un poco, algo alterado.
~ Tiene marcas en el cuello además de donde yo lo besé.
Observó las marcas rojas en el cuello del rubio, que llevaba al descubierto por su camisa abierta.
— ¿Algo mal?—preguntó Sasuke mirándole de lado.
—Yo aun… ¿puedo quedarme aquí contigo?
—Es solo para mi vida privada. Así que no me importa esta casa—le dijo entrando en la casa.
Naruto le miró y le cogió por la corbata acercándose a él para besarle intensamente.
— ¡…Naruto!—el rubio le deshizo la corbata, lamiendo su labio inferior.
—Haa… hnn—gemía suavemente Naruto, desabrochando su camisa y lamiendo su pecho—aah.
— ¿Qué te ha pasado? Estás muy excitado—le acarició el rostro, apartándolo delicadamente.
—Mientras esperaba por ti ahí fuera… deseaba tanto verte…—Naruto le abrazó fuerte, enterrando el rostro en su cuello.
~ Huele a la colonia de alguien más…algo me molesta…
Besó su cuello y lo lamió, observándolo con desconfianza.
—Ah… haa… ¡Sasuke-sa…!—Sasuke le inclinó sobre la mesa y le quitó los pantalones y la ropa interior, lo lubricó rápidamente y lo penetró—ah…—el pelinegro sacó su miembro del estrecho interior. Naruto temblaba y se masturbaba con el rostro sonrojado—No… no lo saques… más. Por favor…—le pidió abriéndose las nalgas—más rápido… por favor…
~ Le mostraste… ¿esta expresión?
—En serio. Eres muy erótico… —le penetró de nuevo, sonriendo costosamente.
~ ¡¿Por qué me molesta tanto…?!
Siguió embistiéndole, mientras el rubio vibraba, hasta que ambos se vinieron.
Naruto se quedó dormido, apoyado sobre el hombro de Sasuke, quién se quedó pensando mientras fumaba un cigarrillo, acariciando sus rubios cabellos.
~ Eso significa que siempre ha tenido a alguien más. Y era una mentira que no tenía un lugar donde vivir. Estoy seguro de que pasó la tarde con su amante. Y el sexo que hemos tenido hasta ahora ha sido solo un capricho de él…—suspiró mirando hacia el techo— ¡Maldición! ¿Qué me ha pasado? ¡Es solo un chico que conocí en un bar! —Acarició los cabellos rubios, rozándolos con los labios— ¿estoy celoso de él? Tal vez es porque pasé mucho tiempo con él. Es un gato y cuando se fastidie de jugar conmigo regresará a casa de su dueño… creo que debo abandonarlo antes de que me vuelva muy íntimo…
— ¿Eh? ¿Regresarás por un tiempo a tu casa?—preguntó Naruto sorprendido mientras comían.
—Si, porque mi viejo me ha estado molestando…—contestó el pelinegro exhalando una bocanada de humo de su cigarrillo.
—Sí… entiendo—respondió decaído— ¿puedo esperarte aquí?
—Puedes hacer lo que quieras… pero Naruto… ¿no deberías dejar de pretender que eres un gato perdido? ¿No es mejor que regreses a casa? ¿Tienes un amante cierto?—Naruto se quedó muy sorprendido por aquellas palabras.
—¡¡¡Qué…!!! ¡¿De qué hablas?!—se levantó golpeando la mesa.
— ¿Estoy equivocado? La última vez dejó marcas de besos en tu cuello.
— ¡…Ah!—se tapó rápidamente el cuello.
~ Ya lo sabía… ese día Naruto, dormiste con tu hombre…
— ¿No estás satisfecho con serle infiel? Por ese día… Naruto, dormiste con tu hombre…
— ¡No! ¡Te equivocas! ¡No es que le haya sido infiel!—gritó Naruto entristecido—Sasuke. ¡Eres un idiota!
— ¿…Eh?—estaba sorprendido.
—Tienes razón, estaba con alguien pero rompí con él—le dijo triste.
— ¿Eh? …eh?!—preguntó confuso.
—Hace dos semanas. El día que te conocí en el bar. Descubrí que me era infiel y por eso lo dejé. Esas marcas de beso me las hizo cuando intentó reconciliarse conmigo ¡Pero no tuve sexo con él! Lo empujé y escapé… no me gusta para nada la infidelidad… así que el día que te conocí… me emborraché y decidí terminar con él. Por eso cuando tengo sexo contigo no es infidelidad… verdaderamente ¡me gustas! ¡Estoy completamente enamorado de ti! Si me hechas no tendré a donde ir…—le explicó cabizbajo con el rostro carmesí.
~ Naruto —el pelinegro estaba realmente sorprendido.
—…No debí pretender que no me importaba. Debí preguntar antes de eso…—le sonrió.
—…Eh?—el rubio no entendió.
—De ahora en adelante… seré tu dueño. Pero mi amor es muy especial. Una vez que mi interés ha crecido me vuelvo muy apegado a mi mascota—le dijo guiñándole un ojo sin dejar de sonreír, mientras el otro permanecía con la boca abierta— ¿estás preparado?
Naruto se sentó sobre Sasuke, desnudo de cintura para abajo con apenas con una camisa desabrochada, y le besó dulcemente.
— ¡Eso era lo que esperaba de ti!
~ Y por esa razón… esta casa hasta ahora solo era mi segunda casa pero al parecer de ahora en adelante será el nido de amor con mi amante.
21 ago 2008
El demonio castigado y el íncubo [FanFic][DD]
El Demonio Castigado y el Íncubo
Resumen: A un poderoso demonio le han castigado por un pecado del pasado, quitándole sus poderes, obligándole a vivir como humano y prohibiéndole disfrutar. Pero un íncubo, un demonio que se alimenta de sexo, es demasiada tentación para él.
No olvidéis echar un vistazo al otro libro que tengo publicado: El Amor y el Sexo no Entienden de Géneros. En este aparecen varias historias de amor y sexo muy variadas.
16 ago 2008
Perversiones c7 [FanFic]
Categoría: Naruto Personajes: Temari X Ten-Ten
Género: Yaoi
Clasificación: no -16 años
Advertencia: Lemon, Incesto
Capítulo: 7 de 15 Finalizado: No
Resumen: Tras ver a sus hermanos haciendo el amor, a la rubia le entran ganas de divertirse y tras llebarse un chasco en una cafetería se encuentra con una vieja amiga.
Nota: Este fanfic es un conjunto de One-shots de distintas y extrañas parejas, tanto yaoi como yuri conectados entre si por pequeñas cosas.
—Bah, mis hermanitos divirtiéndose juntos y yo sin comerme nada—mascullaba la rubia caminando en busca de una presa—je, quien iba a pensar que mi frío hermanito sería tan ardiente.
Sonreía recordando la fogosa escena que había presenciado entre sus hermanos.
— ¡Ay!—sintió un golpe contra su cuerpo y tuvo que dar un paso atrás para no caer.
—Emm, etto… perdona, iba distraída—le dijo a la joven que se encontraba en el suelo frente a ella— ¿te has hecho daño?—le tendió la mano para ayudarla a levantarse.
—No, tranquila, yo también iba distraída—dijo una ojiblanca muy sonrojada—discúlpame, tengo mucha prisa.
Con una rápida inclinación salió corriendo.
—Vaya, era muy linda, que pena que tuviera tanta prisa—sonreída pervertidamente mientras su imaginación comenzaba a funcionar.
Entró a una cafetería tranquila para reponer fuerzas en lo que pensaba que hacer. Se sentó en una mesa en la esquina y pidió un redbull, quería estar despierta y con energía toda la noche aunque le iba a ser difícil ya que la noche anterior la había pasado estudiando hasta las tantas. Al poco rato entró una mujer bastante atractiva que llamó su atención. Era alta y delgada con grandes pechos y unas largas piernas que dejaba ver con un vestido corto de color blanco y rojo. Su cabello era largo y ondulado de color negro carbón, a Temari le recordó una melena de león. Sus ojos eran grandes, brillantes y rojos como el fuego. Tenía un aire elegante y de diosa griega que a la rubia le encantó. Cuando la leona llevaba un par de minutos sentada en su mesa Temari se levantó y se acercó a ella. Se sentó en su mesa y la observó.
—Hola ¿Qué te parece si charlamos un rato?—le preguntó sonriente.
—No me interesa charlar—contestó con aire soberbio.
Se levantó de la mesa y se dirigió al baño. La rubia la siguió y se puso tras ella en el espejo del baño. Le pasó una mano por la cintura y le dio la vuelta. La leona la encaró y sin que se lo esperara le dio un beso profundo.
—Eres demasiado joven para mí y ahora no me apetece—le dijo después del beso.
Se apartó de ella y salió del baño.
— ¿De qué coño va esta? Me pone la miel en los labios y se larga. Le falta un tornillo—exclamó saliendo de allí.
La rubia siguió caminando por las calles en busca de otra presa, aquella leona le había abierto aun más el apetito. Decidió ir a la playa. Muchas noches allí se hacían fiestas y había muchas mujeres dispuestas. Pero aquella noche no fue así, no había nada. Se sentó un rato en la arena observando el inmenso mar, que pequeña se sentía allí.
— ¡Temari! ¡Cuánto tiempo!—una voz familiar gritaba a sus espaldas— ¡Vaya! ¡¿Dónde te habías metido?! Hace mucho tiempo que no nos vemos.
—Hola Tenten, sí, es cierto, hace mucho que no nos veíamos.
Una sonriente morena de pelo corto y grandes ojos castaños se había sentado junto a la rubia y la miraba sonriente.
— ¿Qué haces tú por aquí? ¿Cómo es que no estás con Shikamaru?
—No, ya cortamos, no encajábamos bien—la rubia sopesaba la oportunidad que se le estaba presentando con aquella linda muchacha.
—Vaya, que pena—sus palabras no coincidían con su expresión de felicidad.
—Tenten, ¿y tú como vas? ¿Tienes algún lío?—preguntó la rubia acercándose a ella.
—No, en estos momentos estoy libre—la morena no era tan inocente como Temari creía. Sabía perfectamente como era su amiga y conocía sus intenciones.
—Me alegro—la rubia se acercó más a la joven y acarició suavemente sus cabellos— ¿sabes que estás muy linda?
—Temari que nos conocemos—dijo la morena apartándose un poco.
—Bien, entonces no tengo que andarme con rodeos—se puso sobre la chica tumbándola sobre la arena.
— ¡Temari! ¡Por favor, no…!—pero no pudo decir más, los labios de la mayor callaron los suyos.
La beso dulce y suave al principio, hasta que la morena abrió la boca un poco y la mayor aprovechó para entrar en ella. Jugó con su lengua, intercambiando saliva, explorando toda su cavidad. Llevó una mano hasta su cintura y la metió por debajo de la camiseta de la morena acariciándola con la punta de los dedos provocando escalofríos. Llegó hasta sus pechos y los acarició por encima del sujetador masajeándolos. Suaves gemidos de la joven se perdían en los labios de su amiga.
—Para por favor, aquí no, nos van a ver—dijo la joven aprovechando el momento para coger aire.
Temari sonrió, ya la tenía. Se levantó ayudando a levantarse a la morena. La llevó a unas rocas donde no podían verlas.
— ¿Aquí está mejor?—dijo sonriente acercando su rostro.
—Temari, no podemos…—intentó apartarse pero la rubia la tenía acorralada.
La mayor volvió a poseer sus labios y le quitó la camiseta acariciando sus pechos. Comenzó a besar su cuello lamiéndolo y mordiéndolo lascivamente. La morena gemía y se estremecía sin poder controlarse. Su amiga era una experta y le estaba haciendo sentir cosas que ni siquiera había podido imaginar. Temari desnudó con sus hábiles manos a la joven sin que esta se diera apenas cuenta. La rubia se quitó la chaqueta y la puso sobre la roca, sentando a la morena encima.
—Te-Temari…
—Tranquila, vas a disfrutar, confía en mí—le dio un tierno beso y después fue a los pezones ya erectos. Los lamió y los mordió disfrutando de su sabor y de los gemidos que su dulce presa emitía. Bajó hasta su entrada y la lamió por encima abriendo bien sus piernas.
—Ah! ¡Temari no!
La rubia metió dos dedos en el interior de la joven sin previo aviso. Los sacó al poco y se los llevó a la boca lamiendo su jugo.
—Eres una pervertida—le dijo con el rostro sonrojado.
— ¿Pero disfrutas verdad?—la rubia siguió con sus caricias y lametones hasta que ambas quedaron agotadas.
—Temari…—dijo la joven reposando la cabeza en el pecho de la otra.
—Dime.
— ¿Esto…podría repetirse?—estaba sonrojada. No sabía muy bien lo que había sentido pero sí sabía que le había gustado y que quería repetirlo muchas veces.
—Claro, será un placer.
Por esa noche estaba satisfecha y si hubiera sido cualquier otra no volvería a verla, pero otra noche tendría hambre y Tenten era buena presa y sabía que la tendría siempre dispuesta.
FIN
12 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock [FanFic][DD]
Título: Sexo, Muerte, Rock
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulos: 14 Palabras: 16.000
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia.
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
Sexo, Muerte, Rock c14 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 14 de 14 Finalizado: Sí
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
— ¿Esto ha sido cosa tuya verdad?—Argón estaba hablando por el móvil en el baño de su habitación.
—No sé de qué me estás hablando mi querido Argón.
—No te hagas el tonto Gin. Tú incitaste a ese idiota a que se peleara conmigo.
—Yo no le incité a nada, tal vez le conté algunas cositas pero nada más.
—Maldito bastardo, me has jodido los planes—estaba muy irritado y le costaba controlar el volumen de su voz.
— ¿Planes? ¿Te he jodido que te líes con ese mocoso estúpido?
—No, la verdad es que eso me lo has puesto a huevo. Lo que me has jodido es realizar el trabajo de R.
— ¿Eh?
—Ni ‘eh’ ni leches. Ese chico es el hijo de mi objetivo y pretendía seducirlo para conseguir los documentos que R me ha ordenado.
—Ha-hablas en serio
—Sí idiota. Ahora ya no voy a poder entrar en la casa como pretendía así que vas a ser tú el que consiga esos documentos o si no se lo tendré que contar todo a R. Si al menos te hubieras molestado en mirar la información en lugar de ponerte celoso te habrías dado cuenta de ello.
—Está bien, después me pasaré por la información pero no le cuentes nada a R—el peliplateado parecía nervioso.
—Mientras hagas ahora las cosas como debes no diré nada. Pero no lo jodas más—aquello le venía muy bien al pelinegro, nuevos planes estaban tomando forma en su cabeza.
—Entendido, en media hora estoy allí.
Tras colgar el pelinegro regresó a la habitación. Observó al lindo ángel que dormía apacible en su cama. Se sentó junto a él acariciando sus cabellos disfrutando de la suavidad de sus rizos.
“—Es tan pequeño y frágil, hace que mi corazón lata más descontrolado que nunca, no me puedo creer que su hermano se atreviera a violarle. ¿Cómo se le puede hacer daño a un ángel como él? Y luego dicen que yo soy cruel, esto sí que es inhumano.”
Poco rato después Gin llegó a la habitación.
—Aquí tienes, estos son los datos—susurró el pelinegro entregándole la tarjeta de memoria.
— ¿Qué hace él aquí?—preguntó al ver a Ryou durmiendo en la cama.
—Creo que su hermano le violó después de pelearse conmigo. Ahora es todo mío gracias a ti—le dijo al oído provocando gran furia en el peliplateado que tubo que controlar.
El rubio gimió y se revolvió en la cama.
—Lárgate de aquí y no vuelvas, cuando acabes el trabajo me llamas. Y si vuelves a entrometerte entre Ryou y yo te juro que te mato.
Argón echó fuera de la habitación al ojimiel y volvió a la cama junto al pequeño. Ryou comenzó a abrir los ojos, se sentía desorientado y veía borroso.
—Angelito ¿Cómo te encuentras?—acarició su frente y sus cabellos.
— ¿A-Argón? ¿Dónde estoy?—intentó incorporarse pero su cuerpo le dolía demasiado y sintió un fuerte pinchazo en su trasero.
—No te muevas, descansa. Estás en mi habitación, no tienes de que preocuparte.
—Argón yo…—las lágrimas volvían a correr por sus mejillas.
—Tranquilo, ya imagino lo que ha pasado, no voy a dejar que te vuelva a pasar, desde ahora te voy a proteger—era lo que tenía que decir y probablemente lo habría dicho alguna otra vez, pero era la primera vez que lo sentía.
Abrazó al rubio y le dio un suave beso en la frente. El pequeño se dejó abrazar y se acurrucó disfrutando de aquella confortable calidez durmiendo de nuevo.
“—Ese bastardo de Sora no merece seguir viviendo después de lo que ha hecho”
Ryou despertó una hora después. Junto a la cama en la que se encontraba había una mesita con un vaso de leche y comida. Estaba solo en la habitación. Desayunó y se quedó tumbado en la cama. No fue hasta el mediodía cuando Argón regresó a la habitación.
—Veo que te lo has comido todo, eso está bien ¿Cómo te encuentras?
—Am… creo que mejor. Argón, esto es una habitación de hotel ¿cierto? ¿Y tu casa?
—Esta es mi casa por un tiempo. Mi mudanza aquí es solo temporal así que vivo en esta pensión hasta que tenga que marcharme.
—Entiendo “¿marcharse? Eso quiere decir que no estará conmigo siempre, no me protegerá de él para siempre. Pero supongo que es lógico”—un par de lágrimas cayeron por sus mejillas recientemente secas.
—Ryou, angelito, por favor no llores. Tus lágrimas son muy hermosas pero se sienten como puñaladas en mi corazón—secó las lágrimas con un par de besos y le abrazó—olvídate de él, ya no dejaré que te toque.
—Pero tú te irás a otro lugar, te mudarás y ya no podrás protegerme—Argón lo abrazó más fuerte y besó intensamente sus labios.
—No voy a dejarte nunca. Me quedaré aquí contigo o te llevaré conmigo, pero no pienso abandonarte. “¿Pero en qué estoy pensando? ¿Cómo voy a hacer eso? Con mi trabajo es algo imposible. ¿Me estoy volviendo loco?”
— ¿Ha-hablas en serio, estarás conmigo, me llevarás contigo si te mudas?
—Sí, lo haré, no pienso abandonar a un ángel tan lindo como tú—le besó explorando su boca.
Lo tumbó delicadamente sobre la cama y comenzó a acariciarle dulcemente, deslizando una mano bajo su camiseta.
—Argón, no por favor, yo ahora no puedo...—dijo intentando evitar los dolorosos recuerdos de aquella misma noche.
—Está bien, no tengo ninguna prisa, iré despacio "Maldito Sora, lo ha traumatizado y ahora tendré que ir más lento, ¡hasta muerto tiene que joderme!"
Pasaron el resto del día juntos, tan solo besándose inocentemente. Por la noche Ryou durmió con calma en los brazos del pelinegro. Alrededor de la una de la mañana llamaron al móvil de Argón, este se metió en el baño para hablar.
— ¿Lo has hecho?—preguntó.
—Sí, ¿Qué hago con los documentos y con lo de los hermanitos?—preguntó la voz de Gin
—Pon a los hermanos como desaparecidos y los documentos... Mañana me marcharé con Ryou, llévamelos al local donde toco.
—Entendido.
A la mañana siguiente Argón despertó al rubio.
—Escúchame angelito ¿Qué te parece si nos vamos hoy mismo de aquí?—le dijo contemplando su rostro aun medio dormido.
— ¿Hoy? ¿Po-por qué?—preguntó sorprendido.
—Yo tengo que irme y pienso que sería mejor si te alejara de aquí cuanto antes. Pero si tú no estás preparado intentaré atrasar el viaje lo que pueda "Je, escogiendo las palabras adecuadas puedo manipularle a mi antojo"
—Yo... iré contigo, no quiero separarme de ti y tampoco quiero que atrases tus planes por mí.
Nos iremos hoy—contestó con una pequeña sonrisa.
—Bien, entonces prepárate. Yo tengo que ir a por unas cosas al bar y enseguida vuelvo.
Argón esperó en la entrada del local por casi media hora.
—Maldito Gin, aun no ha aparecido ¿Qué coño estará haciendo?—mascullaba el pelinegro enfurecido—vio los reflejos plateados del cabello de Gin y suspiró aliviado— ¡Bastardo! ¡Llegas muy tarde! ¿Lo has hecho todo bien?
—Por supuesto, siempre lo hago. Aquí tienes los documentos. ¿Qué vas a hacer ahora?—preguntó sonriente, ese retraso no había sido casualidad.
—No es de tu incumbencia. Dile a R que no me contacte si no lo hago yo y que me de un tiempo de vacaciones.
—Como digas—odiaba recibir órdenes con tanta soberbia pero después de meter la pata como lo había hecho no le quedaba de otra.
—Y no te atrevas a molestarnos otra vez.
— ¡Que sí! ¡Ya me lo dijiste! ¡Lárgate de una vez que te espera tu mocoso!
—¡¡Joder!!
Argón regresó al hostal. Los dos jóvenes se montaron en la moto del guitarrista sin llevar demasiado equipaje y emprendieron su viaje. Ryou reposaba su cuerpo sobre la espalda del pelinegro que, por primera vez, llevaba un pasajero agradable en su Yamaha.
—"¿Qué tal comenzar una nueva vida con este angelito a mi lado?—pensaba el pelinegro—no, me temo que eso es imposible, pero bueno, al menos tendré diversión—disfrutaba del calor y el contacto que le ofrecía aquel delicado cuerpo—además, aun tengo que terminar el trabajo."
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
~~~~~~~~~~~~~~~~~ F I N ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Aquí acaba este FanFic, aunque he dejado un final abierto porque espero continuarlo, tengo muchas cosas que contar sobre el pasado de Argón y sobre otros trabajos suyos, aunque eso será dentro de algún tiempo ya que ahora estoy continuando otro que también dejé con final abierto y varios FanFics más a la vez.
Espero que te haya gustado y que leas más FanFics míos.
Muchas gracias por leerme y espero que dejes algún comentario con tu opinión ya que este es el primer FanFic largo yaoi que publico.
Arigatou ^^
Psdt: a continuación pondré una entrada para que puedas descargarte este fic completo.
7 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock c13 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 13 de 14 Finalizado: No
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
Por la noche Argón salía del local y se encontraba directamente con un Sora de extraño especto.
— ¿Qué haces tú aquí? ¿No deberías estar ya durmiendo?—realmente le sorprendía aquella visita, no presentía nada bueno.
El moreno se lanzó sobre el guitarrista y le golpeó fieramente varias veces antes de que reaccionara. Argón lo empujó contra la pared tomando distancia.
— ¿Qué coño haces? ¿Se te ha ido la olla?—el pelinegro estaba molesto, no esperaba un ataque de esa forma.
—No vuelvas a acércate a Ryou! ¡No vuelvas a tocarle! ¡Ryou es mío! ¡Nadie más puede tocarle! ¡Bastardo!!!—el ojimamba histérico se lanzó de nuevo contra el pelinegro y comenzó a dar golpes.
Argón bloqueaba la mayor parte de los golpes y devolvía el doble. Sora actuaba como un loco, ni tan siquiera pensaba los golpes que daba.
“— ¿A qué viene esto de repente? Sabía que esto podía pasar pero es extraño que pase tan pronto. No creo que Nao le haya dicho algo del beso. Puede haber sido Gin?”
El pelinegro dio un rodillazo en el estomago al moreno y dos puñetazos más dejándolo tendido en el suelo medio inconsciente.
— ¿Acaso te crees que puedes vencerme en una pelea? Soy mucho más fuerte y ágil que tú y sobre todo más experimentado. Si estás obsesionado con tu hermano es tu problema, yo haré lo que quiera con Ryou. Si quiero follarle o usarle para lo que sea no es asunto tuyo, regresa a tu casa y llora como el crío que eres.
Argón se marchó de allí dejando al ojimamba sin apenas poder moverse.
“— ¡Maldito Gin! ¡Si esto ha sido cosa suya me lo va a pagar!”
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
Sora regresaba a su casa ya de madrugada cuando se había recuperado de sus heridas gracias a algunos cuidados del dueño del local.
—So-Sora ¿Qué te ha sucedido?—Ryou estaba muy preocupado por la desaparición de su hermano y el aspecto que tenía al regresar.
— ¡Ryou! No puedes volver a acercarte a ese bastardo. Esto me lo ha hecho Argón, él no es bueno, solo quiere aprovecharse de ti—agarró a su hermano por los brazos apretándolo, mirándolo fijamente con los ojos muy abiertos.
—Sora, me haces daño ¿Qué te pasa?—el rubio miraba con temor a su hermano intentando apartarse de él.
—Ese Argón solo quiere violarte y usarte, solo se está divirtiendo contigo y me dio una paliza.
—No, él no puede haber hecho eso, él no es malo—lo que decía su hermano solo podían ser locuras, no sabía lo que le habían hecho pero lo que le decía era imposible.
—Tienes que creerme, soy tu hermano ¿A quién vas a creer más? No voy a dejar que él te tenga. Tú solo puedes ser mío.
— ¿Qué? ¿Qué quieres decir?—Ryou temblaba, nunca había visto a su hermano mayor de ese modo.
—Ryou, no voy a dejar que nadie más te tenga.
El moreno besó al pequeño en los labios entrometiéndose en la húmeda cavidad a la fuerza. Ryou forcejeaba intentando apartarle pero era demasiado alto y fuerte para él. Sora lo metió en la habitación y lo tumbó sobre la cama.
—S-Sora ¿Qué estás haciendo?—las lágrimas comenzaron a deslizarse por las mejillas del ojiaqua.
—Tranquilo, vas a disfrutar, te lo aseguro.
Le sacó la chaqueta del pijama al pequeño y comenzó a lamer su pecho dejando pequeñas marcas a su paso. El ojiaqua intentaba resistirse pero su cuerpo era aplastado por el de Sora y sus manos sujetas sobre su cabeza con una de las de él.
—Ryou, sabes tan bien, siempre me ha encantado tu sabor. Mira, tus pezones ya están duros. Y por aquí abajo también hay algo que se está despertado—acarició la entrepierna del pequeño bajándole el pantalón.
— ¡No! Hermano para por favor…—suplicaba el rubio, sintiendo escalofríos por todo su cuerpo.
— ¿Parar? No puedo hacer eso con todo lo que estás disfrutando, sería muy cruel.
Bajó sus manos acariciando su cintura y sus caderas, en ese momento el ojiaqua intentó golpearle para que se apartara pero volvió a agarrarle. Le ató las manos a la espalda con su camiseta.
—So-Sora… por… favor…
El moreno no escuchaba ninguna súplica del pequeño. Agachó la cabeza hasta su miembro, lo besó e la punta y comenzó a lamerlo con ansia. El pequeño se retorcía y no podía evitar gemir ante aquel inevitablemente placentero contacto. El moreno degustaba aquel miembro ya endurecido como había hecho tantas veces en sus fantasías. Le dio un pequeño mordisco en la punta y poco después el rubio se vino en la boca del mayor, quien saboreó con gusto el jugo de su hermano.
—Her-hermano, déjalo ya…—las lágrimas no dejaban de salir incontrolables.
Aquel no era su hermano o no se comportaba como tal. Sora levantó las piernas del pequeño y tras lamerse los dedos metió uno en su interior.
—Ah! ¡No!—la espalda del ojiaqua se arqueó e intentó apartarse pero el moreno lo sujetó fuertemente.
— ¿Te gusta verdad? Lo estás disfrutando, puedo verlo en tu cara. Te gusta sentir mis dedos dentro de ti. Ya te pones duro otra vez—la sonrisa en el rostro de ojimamba parecía la de un loco.
Introdujo otro dedo sin dejar de moverlos. Su respiración era acelerada e inconstante y su entrepierna nunca había estado tan dura.
—Ya no puedo aguantar más—sacó rápidamente sus dedos del interior del rubio y comenzó a introducir la punta de su miembro—no te imaginas cuanto he soñado con esto.
— ¡No! Sora, no lo hagas… por favor ah!
El ojimamba había metido de un empujón más de la mitad de su miembro.
—Ryou, que estrecho eres, siento que me estás succionando. Que bien se siente en tu interior, está tan caliente.
Comenzó a masturbarlo al tiempo que envestía con furia. El pequeño gemía y se retorcía por aquel enorme dolor sin dejar de llorar.
“— ¡Argón! ¡¡Ayúdame, por favor Argón!!”—eso era lo único que aparecía en su mente.
Necesitaba salir de aquello y el único en el que pensaba era en el pelinegro.
El rubio volvió a venirse entre los estómagos de ambos y seguidamente el moreno se vino en su interior gritando su nombre. Se tumbó sobre el ojiaqua quedando el rostro en el hueco de su cuello.
— ¿Lo has disfrutado verdad? Siempre he soñado con hacerte el amor pero nunca pensé que sería tan bueno—el moreno sonreía satisfecho.
Las lágrimas caían ahora silenciosas por las mejillas del pequeño. Sora se quedó dormido profundamente sobre el rubio y cuando este se recuperó un poco del shock se zafó de él soltando las ataduras de sus muñecas, vistiéndose y saliendo de la casa con el cuerpo adolorido sin apenas poder andar. Intentó orientarse en la noche con la cabeza muy confusa. Cayó al suelo medio inconsciente, sintiendo aquel frío nocturno que lo invitaba a dormir un largo sueño. Sintió caer algo cálido sobre él y unos brazos levantándole del suelo y después de eso solo oscuridad.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
6 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock c12 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 12 de 14 Finalizado: No
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
“—Malditos guardianes, por su culpa todo va a ir más lento”
Argón encendió su ordenador y lo primero que vio fue un mensaje de R pidiendo que le llamara.
— ¿Qué es lo que pasa?—preguntó el pelinegro cuando el símbolo de R apareció en la pantalla.
—Tranquilo, solo quería saber como iban las cosas.
—Ya hablamos ayer.
—Sí, pero ahora Gin está contigo.
—Cosa que no me va a ayudar para nada ¿Por qué demonios me has mandado precisamente a él? Es totalmente impredecible, no sé que va a hacer.
—No te preocupes, te ayudará, al fin y al cabo para eso le pago.
—¡¡R!! ¡Si jode el plan no me eches la culpa!—Argón cerró de golpe el portátil y golpeó a mesa con los puños—malditos bastardos parecen padre e hijo.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
— ¿Cómo te lo has pasado hoy?—preguntó Sora a su hermano.
—Realmente bien, estar con los tres es muy divertido. Aunque parezca que os vais a matar en cualquier momento “y aunque no haya podido besar a Argón”
—Me alegra que te divirtieras y no es que nos vayamos a matar en cualquier momento, es solo que me preocupo por ti y no me fío de él.
—Exageras demasiado ¿no ves que es una buena persona?
Dijera lo que dijera el rubio, no iba a convencer a su hermano.
—Bueno, ya seguiremos hablando mañana, es muy tarde y tenemos que madrugar.
—Ok!!
— ¿Qué te parece si hoy dormimos juntos?
—Vale.
Ambos hermanos se metieron en la cama del mayor. Ryou se acurrucó en los brazos del moreno y este sonrió.
“—Ese bastardo no podrá quitarme a Ryou, esto es algo que él nunca tendrá”
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
Al día siguiente por la tarde, los dos hermanos habían ido acompañados de Nao a sus clases extras.
— ¿Cómo es que hoy vienes con nosotros, no tienes entrenamiento?—preguntó el pequeño al pelirrojo.
—Es un poco más tarde así que he venido a acompañaros.
—Bueno, yo ya tengo que entrar, nos vemos—Sora entró en la escuela y el rubio y el pelirrojo se quedaron fuera charlando.
—Ah! ¡Argón!—el pelinegro había aparecido por la esquina de la escuela.
—Hola Ryou, vaya, parece que hoy estás acompañado—fulminó con la mirada a Nao.
—Um sí.
—Bueno, no importa—sonrió y acarició el rostro del ojiaqua con una mano, lo besó tiernamente.
El pelirrojo se quedó algo shockeado al ver aquella escena, no esperaba que Argón se atreviera a hacerlo delante de él. Cuando el rubio reaccionó se sonrojó y agachó el rostro.
—A-Argón ¿Por qué…?—estaba tan avergonzado que era incapaz de mirar a los dos jóvenes.
—Delante de tu hermano no podría pero no creo que con Nao pase algo ¿verdad?
—Mientras no hagas nada más y Ryou esté de acuerdo a mí no me importa.
— ¿Lo ves?
—Am, pero… si mi hermano se entera…
—No te preocupes, no diré nada, es tu vida—el pelirrojo le sonrió para que se sintiera más tranquilo.
Argón dio otro beso al rubio, esta vez más intenso y mojado. Ryou no pudo contener esos suaves gemidos que le provocaba y se sonrojo aun más pensando que Nao lo estaba viendo en ese estado.
Pasaron la media hora con besos y superficiales caricias, todo lo que Nao les permitía, él procuraba no mirar ya que empezaba a excitarse demasiado.
—Bueno, vale de carantoñas, es hora de que entres Ryou.
—Ah! Sí… a-adiós Nao, Argón—se despidió con el rostro rojo.
—Hasta mañana angelito—le dio un ultimo beso y esperó hasta que el rubio desapareció tras las puertas—yo que tú iba a bajarme esa erección enseguida.
— ¿Eh? Ah bueno yo…
—No te preocupes. Es lógico que te excites más aun si estás pensando en hacer lo mismo con otra persona. Y tengo la intuición de que esa otra persona es uno de los hermanos. No creo que sea Ryou, si lo fuera no estarías tan tranquilo mirándonos, así que solo queda otra opción.
—No te metas en donde no te llaman.
—No te preocupes, por mí está bien. Y si te declaras y os juntáis mucho mejor. Me quitarías del medio muchos problemas.
El pelirrojo se marchó de allí sin responder nada y el pelinegro hizo igual con una sonrisa en los labios.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
—Al fin sales.
— ¿Quién eres tú?
Un tipo de cabellos casi plateados estaba esperando al ojimamba al salir de la academia.
—Me llamo Gin y digamos que conozco bastante bien a Argón—su brillante sonrisa daba escalofríos.
—No quiero saber nada de ese tipo—aquel hombre no le daba buena espina. Comenzó a caminar ignorándolo.
— ¿Ni siquiera las intenciones que tiene con tu hermano?—el moreno se quedó clavado en el sitio y se volvió para encararle.
— ¿Qué es lo que sabes? Habla—con unas simples palabras había despertado su curiosidad.
—Ven, demos una vuelta en mi coche y te lo contaré todo.
El moreno no lo dudó y marchó con aquel desconocido.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
5 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock c11 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 11 de 14 Finalizado: No
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
— ¡Ryou!! ¿Qué haces? ¿Por qué no estás en clase?—Sora se sorprendió al ver llegar a su hermano por la calle.
—Am… yo… lo siento, es que me encontré con un amigo y fui a pasear con él—no se atrevía a mirarle a los ojos, sabía que lo que había hecho estaba mal.
—Argón ¿verdad?
—Lo siento.
—Maldito bastardo, ese cerdo no puede hacer esto, te está llevando por el mal camino ¿no lo ves? El no es una buena influencia, tienes que alejarte de él.
—Pero Sora, no es culpa suya, yo acepté ir con él. Por favor hermano, deja que siga siendo su amigo.
— ¿Por qué te interesa tanto?—los celos le carcomían por dentro, deseaba gritarle que se olvidara de él y fuera suyo pero no podía hacerlo.
— ¿Eh? Bueno yo… es que me gusta mucho su música y me cae muy bien. Por favor Sora—le miró con ojos brillantes a punto de echarse a llorar.
—Agh, está bien, pero no quiero que influya en tus estudios, eso es lo más importante.
—Sí, te lo prometo—Ryou le abrazó y le dio un beso en la mejilla con una gran sonrisa.
El ojimamba odiaba que aquella sonrisa fuera por un bastardo como Argón. Los dos hermanos regresaron a casa seguidos a prudente distancia por un coche.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
El pelinegro regresó a la habitación. Observó los trozos de cristal y la sangre del suelo.
“—Gin, debe estar furiosos porque le rechacé. Debo tener cuidado, quien sabe lo que puede hacer. Lo mejor será que no lo vuelva a rechazar. No me hace gracia acostarme con él en estos momentos pero si no lo hago querrá saber porqué y si descubre lo de Ryou no sé como reaccionará, de seguro arruinará mi plan”
Recogió los cristales y limpió la sangre. Cogió su guitarra y fue al local a ensayar.
Martes 08:10 AM
“—Es sospechoso no haber vuelto a ver a Gin desde la tarde. Creí que se pondría pesado con dormir conmigo y seguiría acosándome. Esto es muy sospechoso”—Argón caminaba en dirección a su clase.
— ¡Argón!—Ryou corría tras él y llegó agotado a donde estaba.
— ¿Qué haces corriendo así?
—Am, etto… ¿podríamos hablar un momento antes de que empiece la clase?
—Por supuesto—ambos se dirigieron al baño— ¿Sucede algo?
—A mi hermano no le gustó lo que paso ayer, no quiere que me acerque mucho a ti pero yo le dije que eras buena persona y al final accedió pero con la condición de que no influya en mis estudios.
—Entiendo, no quieres que tu hermano se enfade. “Estúpido Sora, no hará más que entorpecer”
—Yo le quiero mucho y él siempre cuida de mí.
—Tranquilo, no te preocupes, no volveré a interferir en tus estudios.
—Pero podemos seguir viéndonos, podemos quedar después de clases—parecía demasiado ansioso por seguir viéndolo, cosa que agradó al pelinegro.
—Por supuesto, siempre que quieras—le cogió por el mentón con la punta de los dedos y le dio un mojado beso.
—Ah!—el rubio suspiró al separarse—aquí… no podemos, nos verán.
—Está bien, no te preocupes por esas cosas—le dio otro beso y regresaron a su clase.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
—Nao, necesito tu ayuda—en los cinco minutos Sora había ido a la clase de su amigo.
— ¿Qué sucede? Espera, déjame adivinar ¿otra vez Argón?—dijo saliendo de la clase.
—Sí, otra vez el, es un gran dolor de muelas—estaba muy cabreado, a punto de explotar.
— ¿Qué es lo que ha hecho ahora?
—Ayer por la tarde hizo que Ryou se saltara la academia y se lo llevó por ahí. Y vete tú a saber lo que le hizo.
—Estoy contigo en que no debe saltarse las clases pero no creo que Argón le haga nada malo, no debemos dejarnos llevar por las apariencias NI POR LOS CELOS—remarcó estas últimas palabras.
—Ya lo sé, pero no quiero que le haga daño., Ryou es demasiado inocente.
—Sí, eso lo sé ¿y qué es lo que quieres hacer?
—No puedo decirle que no lo vea pero creo que sí puedo estar con él siempre que se vean.
—Es clase no puedes estar con él.
—No creo que le vaya a hacer nada en medio de clase. Pero también necesito tu ayuda.
—Sabes que siempre estoy dispuesto a ayudarte, solo dime.
—Entonces, mañana tenemos otra vez clases en la academia y como yo entro media hora antes, Ryou se queda solo fuera y como sucedió ayer, Argón puede aprovecharse de eso.
—Por la tarde tengo entrenamiento pero creo que esa media hora puedo estar ahí.
—Bien, te lo agradecería mucho.
—Yo te ayudo pero tú no te obsesiones con ello.
—Sí, ya lo sé.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
—Sora, en un rato voy a salir, he quedado con Argón—dijo Ryou a su hermano después de que comieran ya en casa.
— ¿Por qué has quedado con él?—preguntó el ojimamba al que le había pillado por sorpresa.
—Bueno, dijiste que estaba bien, él ya no va a hacer que me salte más clases así que quedamos por la tarde.
— ¿Tantas ganas tienes de estar con él?
—Um… ya te dije que me cae muy bien, quiero que seamos buenos amigos. “No le puedo decir que quiero besarle.”
—Está bien, entonces seremos todos amigos—el moreno tuvo que fingir una sonrisa muy forzada.
— ¿A-a qué te refieres?
—Llamaré a Nao y quedaremos los cuatro.
— ¿Lo-los cuatro? “Adiós a besarme con Argón, pero ¿Por qué solo pienso en eso?”
—Sí, lo pasaremos bien juntos. “No puedo dejarlos solo pero como me jode pasar la tarde con ese”
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
— ¿Por qué están ellos aquí?—preguntó Argón al rubio al ver que su hermano y amigo lo acompañaban.
—Lo siento, insistieron en venir. Pero seguro que cuando os conozcáis más os lleváis bien—el rubio estaba sonriente.
A pesar de que no podría besarse con el, Ryou estaba feliz de pasar la tarde con las tres personas que más quería.
— ¿Tienes algún problema con que hayamos venido?—Sora estaba de muy mal humor y deseaba que le diera alguna razón para saltar sobre él y darle de palos.
—No tengo ningún problema si a Ryou le parece bien—su amabilidad no parecía para nada natural.
Pasearon un rato hasta llegar al parque. Nao, Ryou y Sora charlaban como lo hacían siempre mientras que Argón era incapaz de integrarse a esa conversación y tan solo observaba, especialmente al rubio.
— ¿Quieres una palmera?—le dijo al ojiaqua cuando estuvieron cerca del puesto.
— ¡Sí! De chocolate.
—Yo también voy—dijo Nao—“Es una oportunidad para hablar con él”
Los dos muchachos fueron al quiosco dejando solos a los hermanos.
— ¿Cuáles son tus intenciones con Ryou?—preguntó sin andarse con rodeos.
—No creo que eso sea asunto tuyo.
—Lo es, Ryou es uno de mis mejores amigos y le quiero como a un hermano.
—Ryou tiene derecho a estar con quien quiera, vosotros no podéis acapararlo.
—Lo sé y no tengo esa intención. Simplemente no quiero que sufra. Me parece muy bien que haga otros amigos o algo más, pero él es muy inocente y podrías aprovecharte fácilmente de él.
—No te preocupes, mis intenciones son nobles. “No pensé que me encontraría con dos guardianes así.”
—Eso espero, si no te lo haré pagar—le lanzó una mirada fulminante— ¡ah! Y una cosa más, no te aconsejo que Sora te vea cariñoso con Ryou, no le caes nada bien.
—De eso ya me había dado cuenta.
Los dos regresaron con las palmeras junto a los hermanos. Siguieron paseando por el parque hasta la hora de la cena cuando cada uno regresó a su casa.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
4 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock c10 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 10 de 14 Finalizado: No
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
—Maldito sea, ese R lo ha enviado a propósito. ¡Me va a joder el plan! Gin es demasiado imprevisible, nunca sé que coño va a hacer. Si habla con Ryou lo estropeará todo. ¡¿Agh, qué demonios puedo hacer?!
El pelinegro caminaba por la calle con los puños apretados. Quería coger su moto y correr pero en ese estado no podía. Ni siquiera era capaz de pensar con claridad después del imprevisto asalto del peliplateado. Necesitaba tranquilizar su mente, lo haría con Sarah pero desgraciadamente, con las prisas, le había dejado en la habitación. En esos momentos solo le quedaba otra opción. Según los datos que le habían proporcionado, los hermanos Bineko tenían clases de idiomas en una academia dos días a la semana. El mayor entraba media hora antes que el pequeño y apenas faltaban quince minutos para ello. Tardó diez minutos en llegar a la academia. Los dos hermanos ya estaban esperando en la entrada. Cuando el moreno entró comenzó a caminar disimuladamente como si solo pasara por allí.
—Vaya, angelito, que sorpresa—le habló al oído sin que el rubio le hubiera visto.
—Ah! Argón. Ho-hola—estaba algo sobresaltado.
— ¿Qué haces aquí ángel?—acarició sus cabellos acercando el rostro.
—Em… etto… voy a esta academia—sus mejillas comenzaron a sonrojarse.
— ¿Y no vas a entrar?—acariciaba su rostro suavemente como si se tratara de una delicada escultura.
—A-aun me queda media hora—su respiración se aceleraba con la cercanía y las caricias de aquel hombre.
—En ese caso ¿Qué te parece si pasamos esta media hora juntos?—no le dejó contestar, le dio un tierno beso y aprovechando aquel estado de shock que creaba en el rubio, comenzó a caminar con él.
— ¿Puedo… hacerte una pregunta?—dijo el ojiaqua mirando al suelo, algo incómodo por el brazo que rodeaba su cintura pero a la vez era una buena sensación estar tan cerca de aquel hombre.
—Claro angelito, pregunta lo que quieras—el pelinegro le sonrió ¿Por qué lo hacía con tanta naturalidad? Era algo extraño en él y sin embargo con aquel rubio le resultaba sencillo.
— ¿De-de dónde viene? No sé nada de ti—preguntó no muy seguro.
— ¿Quieres conocerme mejor?—esa era buena señal.
—Em… bueno… so-solo si tú quieres contármelo.
—Será un placer—levantó su rostro con una mano y lo besó.
Le agradaba que quisiera saber más aunque no podía contarle la verdad prácticamente de nada. Por primera vez le disgustaba tener que mentir a alguien, pero no le quedaba otra opción.
— ¿Qué es lo primero que quieres saber?
— ¿De dónde vienes?
—De Londres—la primera mentira.
— ¿Y por qué estás aquí? ¿Tus padres trabajan aquí?
—No tengo padres. He venido acompañando a mi tutor—la segunda mentira.
—Oh! Lo siento, no quería…—el rubio sentía haber sacado ese tema.
—No te preocupes ángel, no pasa nada—lo acercó más a él mientras caminaban— ¿Qué más quieres saber?
— ¿Qué es lo que te gusta hacer?—ante la calidez del pelinegro el pequeño se sentía más confiado.
—Sobretodo tocar la guitarra, es mi pasión—una verdad incompleta también es una mentira.
—Tocas muy bien, me gusta mucho.
—Gracias, cuando toco en los bares lo hago para encontrar a gente como tú, que me atrae con un alma tan linda.
El rubio se sonrojó ¿Por qué se sentía así con él? El pelinegro los llevó a un bar donde no había casi nadie. Se sentaron en una mesa y pidieron unos refrescos.
— ¿Quieres preguntarme algo más?—rodeó el cuello del pequeño con un brazo y lo acercó a él hasta casi rozar sus labios.
—Em… ahora no se me ocurre nada—estaba temblando sabiendo lo que se acercaba.
—En ese caso ¿puedo pasar a algo más interesante no?
Lo besó de nuevo, esta vez más intensamente, poco a poco con más pasión. Acariciaba con una mano su rostro y sus cabellos mientras que la otra estaba en su cintura levantando peligrosamente el jersey. Con la punta de la lengua le acariciaba los labios y en cuanto el rubio le dio la oportunidad, la metió en su boca. Fue despacio para no asustarle, enredándose con su lengua y explorando la cálida y húmeda cavidad. Argón disfrutaba con los suaves gemidos que emitía inconscientemente el ojiaqua. Deslizando la mano bajo el jersey acarició su costado con la punta de los dedos provocando en el pequeño un escalofrío y un gemido algo mayor. Ryou no entendía aquello, esas sensaciones tan nuevas, tan cálidas, tan intensas ¿Por qué le gustaban tanto, por qué quería que siguieran? Acarició con una mano algo temblorosa los cabellos negros y la piel de porcelana.
—Ejem!—les llamó la atención el camarero tras la barra—este no es un sitio para esas cosas. Así que les pido que vayan a otro lugar para eso.
Argón dejó de besar al pequeño y miró al camarero con furia. Sus ojos comenzaban a brillar rojos lo que le hicieron parecer demoniaco ante el camarero, quien retrocedió y chocó con los vasos tras él. Un par de ellos cayeron al suelo y el estruendo hizo despertar al rubio de su dulce sueño. Al verlo Argón se frenó, en cualquier otra situación habría destrozado a aquel insignificante hombre pero no podía mostrarle ese lado suyo a Ryou.
—Vámonos de aquí angelito—le dijo levantándole de la silla.
—Ah, em… sí—estaba algo confuso, no sabía si tenía que agradecérselo al camarero u odiarle por haber frenado a Argón.
—Es una lástima que nos hayan interrumpido—dijo el pelinegro ya fuera del bar— ¿O querías que lo hiciera?
—¿Eh? Yo… etto…
—Si voy demasiado rápido solo dímelo, no quiero que te sientas mal—acarició su rostro y besó dulcemente su mejilla sonrojada.
Cuando se apartó, Ryou se adelantó hacia él y le dio un fugaz beso en los labios como si un niño diera un beso prohibido, dejando al pelinegro muy sorprendido. Enseguida agachó la cabeza, aun más sonrojado que antes, y se agarró las manos nerviosamente.
—Yo… no… no me siento mal, me-me gusta, solo que… bueno, es mi primera vez y me siento… extraño.
—Entonces haré que te sientas bien—le abrazó tiernamente acariciando sus rizados cabellos y apretándolo contra su cuerpo protectoramente.
El rubio se agarró al jersey juntándose más a él y enterró el rostro en su pecho, agradecido por aquel contacto. Era tan cálido el cuerpo de aquel hombre, con unas formas tan perfectas. Su corazón latía rápido al contrario que el de Argón, que podía oír calmado.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
—Así que era eso. No me digas, mi querido Argón, que te has enamorado de ese estúpido mocoso—decía para si mismo el peliplateado—espero que solo estés actuando, si no tendré que tomar medidas.
Gin observaba a los dos jóvenes desde el asiento de su coche a una distancia suficiente para que Argón no lo descubriera.
“—Estúpido Argón, ¿acaso cree que un mocoso como ese puede satisfacerle como lo hago yo? No puedo permitir esto, pero si me involucro directamente con el crío ese Argón me matará. No me queda de otra que manipular a alguien más para que los separe ¿tendrá algún hermano o tal vez los padres?"
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
1 ago 2008
Sexo, Muerte, Rock c9 [FanFic]
Categoría: Original
Género: Yaoi
Clasificación: no -13 años
Advertencia: Lemon, Incesto, Violación
Capítulo: 9 de 14 Finalizado: No
Resumen: Sexo Muerte y Rock, las tres palabras que más le gustan al protagonista de esta historia
Un misterioso guitarrista llega a una nueva ciudad. Allí comienza a tocar en un bar de mala muerte donde se encuentra con joven muy inocente por el que empieza a sentir interes. Su jefe le manda hacer un trabajito especial que le dará problemas.
—Sora, yo no pensé que fuera a ser tan malo saltarme la última clase—dijo el rubio sentado sobre su cama.
— ¿Por qué lo hiciste?—el moreno se sentó tras él y lo abrazó besando dulcemente su mejilla.
—Argón me dijo que quería hablar conmigo—contestó recostando la cabeza sobre su pecho.
— ¿Y de qué hablasteis?—preguntó intentado parecer tranquilo.
—No de mucho, le enseñé mis dibujos y me dijo que le gustaban.
— ¿Tus dibujos?—aquello le enfureció, quería que los dibujos de su rubio fueran solo para él— ¿y-y de que más?—se estaba cabreando con aquel maldito guitarrista pero debía mantener la calma ante el pequeño.
—De nada más—contestó, no podía decirle las palabras tan dulces y extrañas que le había dicho.
— ¿Y entonces que hicisteis?—el ojimamba ya se estaba imaginando lo peor.
—Na-nada, solo paseamos y estuvimos en un parque—odiaba engañar a su hermano y le dolía mucho pero no podía hacer otra cosa.
Sora lo tumbó sobre la cama y se puso sobre él. Con una mano sujetó las del rubio sobre su cabeza y con la otra acarició su rostro suavemente.
—No quiero que ese tipo te haga daño. No me parece de fiar—le dio un beso en la mejilla y otro un poco más abajo—Ryou, tú eres muy inocente y fácil de herir, no quiero que se aproveché de ti—le dio otro par de besos en el cuello ante la tierna sonrisa del rubio.
—Yo no creo que sea malo. Puede que lo aparente, pero creo que es solo porque es músico de rock y bueno, no puede parecer dulce.
—Es posible, pero ten cuidado de todas formas, por favor.
—Está bien—el ojiaqua le dio un beso en la mejilla y se abrazaron tiernamente como dos buenos hermanos.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~
— ¿Qué tal la vuelta al instituto?—en la pantalla del portátil había aparecido aquel símbolo con la R que tantas veces había visto el pelinegro.
—Me ha puesto nostálgico, tantos recuerdos…—sarcástico y algo divertido contestaba a la voz distorsionada.
—Jajajajaja ¿si no te gusta por qué me lo has pedido?
— ¿Quién ha dicho que no me gusta? La última hora ha sido muy… interesante.
—No imagino qué puede ser interesante para ti en un instituto pero me alegro. Y ahora hablando de cosas serias. ¿Cuánto crees que tardarás en completar el trabajo?
— ¿Ya me estás metiendo prisa?—no soportaba que lo presionara.
—No es eso pero sabes que soy muy impaciente.
—Ya, ya. El trabajo va bien, progresando, pero no sé cuando lo tendré.
—He pensado en mandarte un apoyo.
—No es necesario, puedo yo solo—odiaba que se entrometieran en su trabajo como si él fuera inútil.
—Lo sé, pero con ayuda lo harás más rápido.
—¡¡R!!
—Mis decisiones no se discuten, ya lo sabes.
El símbolo de la pantalla desapareció y el pelinegro golpeó la mesa haciendo temblar los objetos que había en ella.
—Maldito R, bastardo hijo de perra ¿a quién demonios enviará? Sea quien sea no hará más que estorbar. Y si se atreve a tocar a mi ángel lo mataré diga lo que diga R después.
Toc toc toc
— ¿Quién será?—el único que sabía su dirección actual era R, nadie más lo sabía.
Cogió su pistola y se la guardó a la espalda. Abrió la puerta con desconfianza preparado para cualquier cosa excepto para lo que resultó ser.
— ¡¿Qué cojones haces tú aquí?!—un grito intentaba salir de su garganta pero no podía.
Retrocedió torpemente e intentó coger la pistola pero la alta figura se abalanzó sobre él, tiró la pistola al otro lado de la habitación y lo tumbó sobre la cama agarrándole ambas manos.
—Yo también me alegro de volver a verte cachorrito.
Mantenía su rostro con una gran sonrisa malévola a apenas un par de centímetros del de Argón, quien tenía una expresión mezcla indefinida de odio, furia y algo de miedo. Aquel asaltante le era demasiado familiar. Aquellos cabellos largos hasta más abajo de la cintura, de un rubio platino más bien plateado que nunca había sabido si era natural o aclarado, sedosos y con un olor frutal que embriagaba los sentidos. Aquella piel tan suave y luminosa, ante ella costaba muchísimo reprimir el deseo de tocarla. Aquellos ojos tan brillantes de un color miel dorado que penetraban en lo mas profundo y te enganchaban a ellos, parecían pertenecer a un pobre niño inocente que nunca había roto un plato, cosa que el pelinegro sabía falsa. Y aquel cuerpo tan perfecto, tan caliente, con formas tan bien definidas que podía sentir a través de la fina ropa, un cuerpo que nunca había podido olvidar.
— ¿Qué demonios haces aquí?—dijo intentando apartar todo lo posible el rostro intentando liberarse.
—Te echaba de menos.
— ¡No me jodas!—sus cuerpos estaban pegados, lo que le hacía sentirse muy incomodo y recordar cosas que no quería.
—Órdenes directas del jefe. Pero es verdad que te echaba de menos.
Acercó los labios al cuello del pelinegro quien de la furia consiguió ponerse encima y apartarse de un salto.
—A ese hijo de puta se le ocurre enviar al peor—masculló encendiendo el ordenador.
—Vaya ¿no me digas que no te agrada verme? Podremos divertirnos otra vez—se puso tras él y acarició sus pectorales soplándole en la nuca.
— ¡Aparta! No quiero tener nada contigo—se sentó en la silla frente a la pantalla del portátil.
— ¿Qué sucede de nuevo Alfa? Ya te dije que-
— ¿Por qué coño me has mandado a esto?
—Ah! Veo que ya has llegado Gamma
—Por supuesto jefe, me puse en marcha en cuanto me lo dijo—el peliplateado sonreía ampliamente.
— ¿Por qué coño él?, va a joderme la misión—su furia era palpable—No es más que un… un… ¡ni siquiera sé como llamarlo!
— ¿Dios del amor, la divinidad más hermosa?—dijo teatralmente el peliplateado.
— ¡Bastardo egocéntrico, narcisista, histriónico con complejo de diva, proyecto fallido de hombre!
—Te has olvidado de tu mejor polvo—le abrazó por detrás rozando con los labios el lóbulo de su oreja.
—De eso no estaría tan seguro—lo apartó bruscamente y el cayó sobre la cama con exagerado melodrama.
—Ah! Me has roto el corazón y me has sacado las tripas ¿Cómo puedes ser tan cruel con alguien que te ama tanto?
—Jejeje, veo que os lo pasáis bien, en ese caso Alfa, ponle al tanto de los planes e infórmale de los detalles—dijo R antes de que se cotara la conexión.
— ¡No! ¡R no puedes hacerme esto!—se levantó de un salto de la silla. El pelinegro estaba evidentemente desesperado.
—Me temo que ya no te escucha—el ojimiel se puso tras él y le acorraló contra la mesa. El pelinegro se dio la vuelta y se encontró directamente con aquel rostro brillante—y eso de que no he sido tu mejor polvo lo podemos arreglar ahora mismo.
—No te atrevas a ponerme un dedo encima—su voz era temblorosa como pocas veces.
—Te voy a poner algo más—lo agarró por la cintura y el trasero fuertemente juntando sus cuerpos.
Lo besó y en cuanto pudo metió la lengua en su boca para explorarla sintiendo como el pelinegro se comenzaba a derretir ante sus intensas caricias y su lengua experta. Seguía intentando apartarle pero cada vez más débilmente. Se retiró entonces él y miró sus ojos. Aquel suave tizne rojizo se había vuelto más intenso y aumentaba por momentos.
—Vaya, vaya. Por mucho que digas sigues siendo el mismo cachorrillo de siempre—sonreía satisfecho.
El pelinegro desvío la mirada sin poder evitar algo de sonrojo en sus mejillas. No soportaba a aquel hombre, nunca había entendido como era tan soberbio ante él, que acongojaba a cualquiera con solo una mirada. Aquellos ojos tan brillantes y hermosos, como si nunca hubiera hecho nada malo, eran algo que lo sobrepasaba. Se sentía tan mal junto a él extrañamente tan lejos del mundo, la versión negativa de tocar su guitarra.
El peliplateado lo llevó hasta la cama y lo tumbó comenzando a besar su cuello. Cuanto deseaba a aquel cachorrillo extraviado que sin darse cuenta le entregaba todo y le negaba lo único que deseaba. Deseaba ser su dueño, poseerle no solo en cuerpo sino también en alma, pero parecía algo imposible, ese cachorrillo siempre se le escapaba. El único humano capaz de no enamorarse de él. Pero al menos tenía el consuelo de poder poseer su cuerpo cuando le apetecía. Besó aquel cuello, lamiéndolo y mordiéndolo en los puntos exactos donde se hallaban las zonas más sensibles de Argón, aquellos que tan bien concia. Le quitó el jersey y jugó con los pezones endureciéndolos disfrutando de los gemidos del pelinegro. Mientras una mano se entretenía pellizcando el otro pezón, la otra bajaba acariciando hasta la entrepierna donde algo comenzaba a despertarse.
— ¡Vaya! Hoy vamos a divertirnos mucho angelito—dijo sonriente Gin.
“Angelito” al escuchar esa palabra una imagen apareció en la mente del pelinegro. Aquel chiquillo de rizos dorados, aquel ángel al que deseaba quitar la inocencia, al que necesitaba hacer suyo. No podía hacerlo, no podía tener sexo con Gin, aquella era una distracción que no podía tolerar en esos momentos. Agarró al ojimiel por los cabellos, quien se dirigía ya a su entrepierna desabrochando el pantalón y lo tiró al otro lado de la habitación bien lejos de él.
— ¡¿Pero qué cojones te ocurre?!—el peliplateado era muy paciente sobretodo con su cachorrito pero no le gustaba que le dejaran a la mitad.
—No vuelvas a tocarme, no te acerques a mí. Acabaremos la misión lo más lejos posible el uno del otro y solo y exclusivamente habrá trabajo entre nosotros y nada más—su voz era suave y casi de ultratumba y sus ojos seguían, tal vez aun más rojos pero esta vez eran de furia.
— ¿Por qué? No lo entiendo. Sigues disfrutando con mis besos. ¿Por qué haces esto?—el peliplateado parecía realmente dolido.
—Eso no te importa, simplemente haz lo que te digo y ya—zanjó el pelinegro, abrochándose los pantalones y poniéndose el jersey.
Salió de la habitación dejando al peliplateado solo.
—Me ha rechazado… es la primera vez que me rechaza… ¿Por qué?... no, mejor dicho por quien…tiene que haber sido por otra persona…
Su rostro parecía el de un perturbado en medio de una alucinación, sus ojos muy abiertos y una mueca rota. Y como si nada, sin que su aspecto cambiara lo más mínimo, golpeó con el puño un cuadro que tenía justo al lado, reventando el cristal que cayó hecho añicos al suelo junto con su sangre.
~~~~~~~~~~~SEXO~~~MUERTE~~~ROCK~~~~~~~~~~~~